Vivir en la nube

Hace unos meses mi flamante portátil de trabajo murió

Por suerte fué un recalentón de la tarjeta gráfica, lo cual me permitió sacar el disco duro y poner a salvo todos mis datos.

Fuera del periodo de garantía (por unas semanas), era mas cara la reparación que uno nuevo, por lo que era más razonable comprar uno nuevo y ya que en la compañía el proceso de validaciones de compras parece no funcionar muy bien, decidí pasar a comprarme un MacBook portátil.

Hacía tiempo que me rondaba por la cabeza el pasar a usar productos de Apple, ya me había comprado un iPhone y me sentía muy cómodo utilizando, así que por que no probar también con la informática básica...

El primer intento no fué bien y llegué incluso a abandonar pasadas unas semanas: estaba demasiado acostumbrado a hacer las cosas al estilo en que proponía Windows y mi nuevo Mac era muy bonito pero me ayudaba poco, así que lo dejé.

Mientras me había dedicado a 'mover' toda mi información relevante a 'la nube', mi correo, mis contactos, mis agendas, mis fotos... incluso mis archivos de trabajo; fuí eligiendo por selección de mi propio uso aquellas herramientas que realmente me ayudaban y conformando una combinación que para mi era eficiente.

Tengo el propósito de ir compartiendo en estas entradas de mi blog cuales son mis herramientas 'en la nube' y cómo las utilizo.

Una vez mis datos estaban desvinculados de las máquinas físicas, decidí darle una segunda oportunidad a mi Mac, pero ahora iba a dejar que fuese el nuevo sistema el que me guiase en el modo de hacer las cosas, sin intentar reproducir en la máquina plateada mis formas de trabajar con las ventanas.

La experiencia fué un éxito total, descubrí que no necesitaba muchos de los programas que había utilizado toda la vida y que en su momento creí imprescindibles, vi que el sistema estaba muy pensado para ser productivo y rápido en su conjunto y que, en el fondo, nada era relevante pues mis datos estaban separados de las aplicaciones y disponibles para mi fuera desde la máquina que fuera o en el lugar que quisiera.

Después llegó el iPad, uno de los primeros y mucho antes de estar disponibles en nuestro mercado local (qué antiguo me suena esto del mercado local) y se integró a la perfección con el resto de mis herramientas de trabajo. También sobre esto tengo el propósito de ir contando en sucesivos artículos cómo lo conseguí y cuales son las aplicaciones que me han ayudado a trabajar en movilidad con mi iPad sin echar en falta nada.

Bienvenidos comentarios con vuestras experiencias y recomendaciones.